domingo, 17 de agosto de 2014

Amoniaco

Historia.- Lo que realmente cambió la marcha del siglo XX fue el amoniaco, , un compuesto de tres átomos de hidrógeno y uno de nitrógeno. Como fertilizante, el amoniaco ha sostenido la alimentación de miles de millones de personas pero, como explosivo, está implicada en la muerte de 150 millones. El 13 de octubre de 1908, el químico alemán Fritz Haber registró la patente del amoniaco. Por primera vez se conseguía solidificar el nitrógeno de forma eficaz y estable. Los científicos sabían que era el nutriente básico de las plantas, pero su estado gaseoso (supone el 78% de la atmósfera) impedía aprovecharlo. A comienzos del siglo pasado, las únicas formas sólidas de nitrógeno en estado natural eran el guano peruano y el salitre o nitrato de Chile. Pero su producción era insuficiente para satisfacer las demandas de la agricultura moderna.

Lo que patentó Haber fue un proceso por el que obtenía NH3 de la combinación de hidrógeno y nitrógeno a alta temperatura y presión en presencia de un catalizador como el óxido de hierro. La inmediata aplicación industrial del sistema por parte de Carl Bosch permitió la independencia agrícola de Alemania cuando, durante la I Guerra Mundial, los aliados bloquearon sus suministros de nitratos orgánicos. Los dos químicos recibieron sendos premios Nobel por su proceso Haber-Bosch. Hoy en día se producen 150 millones de toneladas métricas al año, el 80% destinadas a alimentar las tierras de cultivo.
Como producto Bélico:En realidad, la aplicación bélica del amoniaco despertó en los industriales alemanes un .interés mucho mayor que su uso como fertilizante ya antes del estallido de las hostilidades en julio de 1914. El bloqueo del suministro exterior alemán realizado por parte de las potencias aliadas no hizo otra cosa que acelerar el desarrollo de las aplicaciones militares del amoniaco. Gracias al proceso Haber-Bosch, el NH3 es oxidado y convertido en ácido nítrico, la base de explosivos como el nitrato amónico, la nitroglicerina y el trinitolueno (TNT). Alemania, país central y aislado, pudo mantener el esfuerzo bélico durante más tiempo gracias a que el amoniaco permitía alimentar a su población y las balas, proyectiles y bombas de sus soldados. Desde entonces, este compuesto químico se ha convertido en el elemento básico de las municiones. Los autores del artículo afirman que el nitrógeno reactivo está relacionado directamente con la muerte de entre 100 y 150 millones de personas en las guerras que han jalonado el siglo XX.
Conclusión: El amoniaco tiene una lista de aplicaciones enorme: tintes para textiles, nuevos materiales como el nylon, alimentación del ganado estabulado, los primeros refrigeradores y aires acondicionados, pinturas, productos de limpieza, extracción mineral... Nada de esto habría sido posible, al menos tal como se conoce, sin amoniaco. Así como tiene aplicaciones para el hogar también es la base fundamental de varias municiones por lo que esto nos lleva a tener una mayor responsabilidad nosotros y que como seres humanos seamos conscientes de que debemos buscar hacerle un bien a nuestro mundo, no crear guerras

No hay comentarios:

Publicar un comentario